El ataque del ejército estadounidense, “agresivo y terrorista”, violó el alto el fuego entre ambos países, según declaró Ebrahim Zolfaghari, portavoz del cuartel general.
“Compartimos con la Iglesia Católica la preocupación por la destrucción de la libertad religiosa y la persecución de las minorías cristianas”, declaró el secretario de Estado.