#PicandoUnDisco: 'Alta suciedad' de Andrés Calamaro

Alta suciedad es el nombre del quinto álbum de André Calamaro y fue su primer disco de canciones nuevas, compuestas por el cantautor en su totalidad, tras su separación de la banda Los Rodriguez.

Tras la disolución de Los Rodriguez, Calamaro se queda con un contrato como solista y varias opciones, la primera, trabajar solo en su estudio madrileño, la segunda, convocar a sus muchos amigos, tanto de la Argentina como de España. Finalmente, decide apostar por una tercera alternativa: Viajar a los EEUU y grabar con aquellos músicos de sesión que lo habían fascinado en discos de John Lennon, Aretha Franklin, Steely Dan, Tom Waits, Elvis Costello y Keith Richards, entre otros.

Fue una apuesta arriesgada, ya que Andrés no maneja con fluidez el inglés, y solo contaba con la complicidad del productor Joe Blaney, ex productor de Charly Garcia. ​

La idea era encontrar un sonido más propio, volver a sus raíces, alejándose del rock rumbero que había experimentado con Los Rodríguez y también de la armonía simple que marcó 'Nadie sale vivo de aquí' (1989), el último trabajo que había grabado en la Argentina.

En unas intensas semanas entre un estudio de New Jersey y otro de Manhattan, Andrés descubre el placer de la autoexigencia y la compañía de los mejores músicos del mundo. Las guitarras del disco estuvieron a cargo de Hugh McCracken, que ha tocado con Steely Dan y en el álbum “Double Fantasy” de Lennon. Los solos corresponden a otro excelente guitarrista, Marc Ribot, que grabó en “Rain Dogs” de Tom Waits y en “Spike”, de Elvis Costello, además de realizar zapadas neoyorquinas con John Zorn. El tercero es Eddie Martínez. La batería estuvo a cargo de Steve Jordan, de los X-Pensive Winos, la banda de Keith Richards, y de John Mayer Trío. Dos bajos se repartieron el trabajo: Charly Dryton (también de los Winos) y Chuck Rainey, que ha tocado con Aretha Franklin.

A continuación, se completaron los últimos detalles en Miami, sumando la participación vocal de Celeste Carballo, Palito Ortega y Antonio Escohotado, cuya voz aparece “enlatada” en un largo texto en medio del reggae “Nunca es igual”.

Originalmente, el disco iba a llamarse “El otro lado del novio del olvido”. Luego, ya grabado, se jugueteó con “Decidí contarlo” y “Alta suciedad” se volvió el título final del disco. 

El álbum generó clásicos instantáneos como 'Flaca', “Loco” y “Crímenes perfectos”, además de exhibir rebeldía en “¿Quién asó la manteca?” y “Media Verónica” y en un himno de la insatisfacción como “Donde manda marinero”. 

Es el segundo disco más vendido del rock argentino y la revista Rolling Stone lo ubicó en el décimo puesto de su lista de los 100 mejores álbumes del rock argentino. También, ha sido posicionado en el puesto 20 en la lista los 250 álbumes esenciales del rock iberoamericano de la revista norteamericana Al borde. #SomosHorizonte



Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Alta_suciedad

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